
...Donde quiera que vaya, donde quiera que haya una discusión sobre cine moderno, se habla del argumento, de la historia, de la forma narrativa. «¿Pero dónde está el argumento?», preguntan (o, mejor dicho, gritan). Y el realizador se defiende, como yo mismo lo he hecho muchas veces: «Sí, pero esta película no cuenta una historia; esta película pertenece a la categoría de la poesía; si se quiere argumento hay que valerse de la prosa». Etc., etc. La verdad es más simple y más compleja, y hace que las explicaciones habituales sobre poesía-prosa, forma narrativa o no-narrativa parezcan prácticamente absurdas.
El hecho es que la poesía tiene un argumento. ¿Qué quiero decir con esto? Simplemente, lo siguiente: El hombre, como individuo, pasa por etapas de crecimiento. Hoy es posible que se dé más importancia a las aventuras físicas, a las emociones, a la vida al aire libre, a los acontecimientos de la naturaleza; mañana, el mismo hombre da un paso adelante y se vuelve hacia sí mismo empieza a examinar lo que ocurre en su subconsciente, y lo persigue a través de la intrincada, pero lógicamente concebida evolución causal de sus líneas (de su historia), como sucede con la poesía. La mayor parte de la gente, de la población, pasa por altibajos similares. Hay siglos que están tan preocupados por la materia solamente, que aun hasta su poesía es toda naturaleza, emociones vulgares (sentimentales), moralizaciones, «reflexión». En la mitad de este siglo, o quizá antes, la humanidad empezó a ir hacia adentro (Joyce, Proust) en busca de aventuras, evoluciones y acontecimientos interiores. Sólo el cine permaneció en el siglo diecinueve, o dieciocho...
...De manera que debemos dejar de quejarnos de que en el cine moderno no hay argumento. En el cine moderno hay argumento y hay historia: sólo que ese argumento y esa historia están en otro nivel de vivencia y tienen, por lo tanto, diferentes características y leyes, y una lógica (¿ilógica?) diferente. Así y todo, estos acontecimientos están tan íntimamente entrelazados y proceden con tanta unidad de tiempo-carácter-lugar como en el otro nivel exterior (círculo) de vivencia (de arte)...
(1968 Jonas Mekas)
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"Pero quiero aprovechar esta ocasión para decir lo siguiente: en estos tiempos de la enormidad, de las películas para el gran espectáculo, de producciones de cientos de millones de dólares, quiero tomar la palabra en favor de lo pequeño, de los actos invisibles del espíritu humano, tan sutiles, tan pequeños que mueren en cuanto se les coloca bajo la luz solar.
Quiero brindar por las pequeñas formas cinematográficas, las formas líricas, los poemas, las acuarelas, los ensayos, los bocetos, las postales los arabescos, las letrillas y las bagatelas, y los pequeños cantos en 8 mm.
En estos tiempos en los que todo el mundo ansía tener éxito y vender, yo quiero brindar por aquellos que sacrifican el éxito social por la búsqueda de lo invisible, de lo personal, cosas que no reportan dinero, ni pan, y que tampoco te hacen entrar en la Historia Contemporánea, en la Historia del Arte o en cualquier otra Historia.
Yo apuesto por el arte que hacemos los unos por los otros por amistad, por sí mismo.
Yo me planto en mitad de la Autopista de la Información y me río, porque el batir de las alas de una mariposa sobre una pequeña flor, en alguna parte, basta, yo lo sé , para cambiar a fondo el curso entero de la Historia.
El pequeño dulce traqueteo de una cámara Súper-8 en el sudeste de Manhattan y el mundo entero ya no será el mismo.
La verdadera historia del cine es la historia invisible, la historia de amigos que se encuentran, que hacen lo que aman"
(Jonas Mekas 1995)
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