Uno de los modelos más conocidos es “el servidor de té”. El propietario del karakuri colocaba la taza en una pequeña bandeja que sostenía el “robot” y este se movía en línea recta hacia el invitado. Cuando se levantaba la taza de la bandeja dejaba de avanzar.
Después de tomar el té, cuando el invitado volvía a colocar la taza sobre la bandeja del karakuri, este giraba 180º y volvía hasta el lugar de origen.
Toma una flecha, apunta y dispara. Repite lo mismo tres veces, con movimientos corporales y expresiones que casi pasan por humanos. Este yumi-hiki doji (joven arquero) es quizá el mejor trabajo jamás creado por el maestro artesano Tanaka Hisashige (1799-1881).
Los muñecos mecánicos karakuri fueron creados hacia finales del periodo Edo, a principios de 1800. Hubo tres tipos principales:
*Los matsuri karakuri, para fiestas, montados en carrozas que desfilan por las calles o actuando en un escenario, añaden un toque artístico al tono religioso de la fiesta. *Los kogyo karakuri, para simple entretenimiento, usados en teatros de marionetas. *Los zashiki karakuri, para decorar habitaciones.
Para moverse algunos necesitan una mano humana, o el peso del mercurio, la arena o el agua. Otros, como el arquero de esta página, se mueven solos: cuando los muelles se encogen, las cuerdas se ponen en movimiento girando la rueda dentada de su interior.