miércoles, 14 de enero de 2009






















...la Escuela de Barcelona no ha existido

nunca (…) Existe porque gente como vosotros

se ha preocupado por hablar de ella, pero de

no haber existido vosotros, nadie hablaría

ahora de la Escuela, y no se habría perdido

nada. Sólo fue un contrapeso a un cine, el

Nuevo Cine Español, que se pretendió independiente,

pero que como estaba tan atado

por las subvenciones y los apoyos estatales,

lo fue bien poco. La Escuela de Barcelona fue

un intento, muy consciente, de escapar a ese

clientelismo, al menos en parte (también nosotros

vivíamos de las subvenciones, y en general

el cine español sigue viviendo ahora de

ellas, tal vez más aún que entonces). Pero

frente al Nuevo Cine Español, ese invento de

García Escudero, hubo la respuesta de un

cine con mayores posibilidades de evasión y

disimulo frente a las presiones de la censura...


“El cisne es blanco, sin ninguna mancha, y canta dulcemente antes de morir; ese canto pone fin a su vida.”

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