miércoles, 10 de septiembre de 2008

La casa de muñecas II














No es que me repita. Es que el tiempo no pasa. ¿O sí?

El 30 del 7 de 2007 me lleve cientouna miradas hundidas, un par de sonrisas y minutos de soledad plena. Si solo soy yo cuando estoy solo, ese día me ensimisme hasta los tuétanos, poseído por una falsa sensación de... libertad tan pura como perecedera.


Pronto, ya casi, dará comienzo el juego de las 7 diferencias. El otro día me escrutaron matadoras esas cuencas herrumbrosas, en silencio prometí volver a solas, pensante, con el cuaderno rojo en mano, pensando en ella, ellos, ellas, el, aquel, aquello.

Atender a mis razones. Quizás os necesite más de lo que en principio pueda parecer.


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