martes, 3 de febrero de 2009











Fragmentos de una entrevista realizada a Dusan Hanak en 1970.
¿La oveja negra del este? O simplemente un caso mas de combate a "la linea correcta"... En el 69 su primer film es prohibido, en el 72 su segundo film fue guardado 16 años en el cajón... En el 80 su nuevo film tambien es prohibido..................................................................

Galina Kopanevova (GK); Quien te impartía lecciones en el FAMU? Dusan Hanak (DH); Borijov Zeman.

GK; Y la experiencia más interesante?
DH; Lo mas particular era la atmosfera dentro del FAMU. En esto parece que estamos de acuerdo todos aquellos con quienes he hablado. Pienso en las discusiones entre los estudiantes, en esa irrepetible atmosfera creativa. Todo esto desaparece cuando se empieza a hacer cine por profesión. Los profesionales se controlan, prestan atención a lo que dicen y delante de quien, entre ellos encuentran difícilmente colaboradores. Entre las proyecciones que se realizaron, en mi se grabo profundamente un film absolutamente olvidado del director de la Alemania occidental Herbert Vesely; Das Brot der fruhen Jahre (The Bread of Those Early Years). Tuve ocasión de verlo cuando era mi primer año en la universidad y me pareció infinitamente limpio y bello. En aquel periodo sufríamos todos de aquella crisis del concepto de forma, y todos reflexionábamos necesariamente sobre la urgencia de rodar una película ciertamente moderna, actual, que mostrase claramente ser un film de los días que vividos por nosotros… en suma es sin embargo un campo que cada uno debe aclarar a solas dentro de si mismo.

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GK; Cada director tiene un punto de partida; literario, dramático, visual… En tu caso siempre he sentido una fuerte relación con la pintura y la música, esto es con aquellas artes que, más que el resto, tienen que ver con la abstracción, un hecho muy comprometedor. Esto presupone un alto grado de sensibilidad estética… a estas artes le has atribuido siempre un valor superior respecto a las otras?
DH; No lo sé, pero tanto la música como la pintura son de alguna manera parte de vida. Sobre mí la música tiene un fuerte efecto, sobretodo los instrumentos de percusión. En el caso, sin embargo, de alguna expresión mía de autor, opino en cambio que me ha golpeado sobretodo el influjo del pop-art. En mis primeras películas es posible advertir bastante claramente una construcción precisa “en collage” de la partitura musical. Toda una serie de películas mias nació de este plano musical. Era en primer lugar una composición musical y solo en segundo plano el resto. Por ejemplo, la película “Prisiel k nám Old Shatterhand” estaba pensada sobre la base de un collage musical que tenía una propia actualidad.


GK; A menudo tú has participado en festivales cinematográficos favorables a los directores noveles y la experimentalidad. Qué efecto tienen sobre ti este tipo de películas?
DH; Cuando, hace 4 o 5 años, tuve conocimiento de información mas completa sobre los esfuerzos, por ejemplo, del joven cine americano, la forma y el modo de narrar del underground me interesaron. En cambio cuando, mas tarde, observe films rodados con el mismo método, pero que en cambio venían de fuera del pop-art… tuve la impresión de que aquella forma estimulante de protesta o revolución no fuera más que un tipo de moda o esnobismo. Aquello que hace unos años era original, provocador y revolucionario, se había convertido en un estereotipo y un estándar de festival. Sobre todo me gustaban aquellas películas que, más que negar, tenían un programa propio. Las películas en las cuales se repite más de una vez siempre la misma encuadratura, o donde la encuadratura dura 10 minutos, me parecen simplemente imposibles… para el resto, obviamente, no oso comentar el pensamiento de los jóvenes intelectuales de occidente. De cuanto he podido constatar, en 1969, por ejemplo, había muchas películas de protesta que no eran pensadas en el fondo y funcionaban ciertamente como una moda. Cuando he podido hablar con algunos de estos autores, no me he podido liberar de la sensación de que se tratase de personas que, si, llevaban los vaqueros rasgados, pero a dos calles de allí tenían aparcado su automóvil que costaba un par de millones de liras. Su posición política, quizás maoísta, estaba tan solo orientada a hacerles parecer originales, y atraer sobre ellos la atención.

GK; En estos festivales se mostraban también películas de directores latino-americanos, cuyo estilo se diferencia notablemente de todo aquello de lo que hemos hablado hasta ahora, y que tienen una clara razón en la base de su empeño…
DH; Primero tenía en mente aquellas películas de propaganda política, cuyos autores, junto a la nebulosidad de su programa, no son dueños siquiera de las bases del misterio cinematográfico. Es un hecho que, junto a esto, películas sinceras y desgarradoras, como por ejemplo las de Glauber Rocha, obran con fuerza. Se trata de una especie de romanticismo revolucionario, que casi no estamos en grado de comprender, pero que en cualquier caso es positivo, porque tiene un contenido propio.

Continuara...

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