
«Con franqueza, ¿has oído algo más ridículo que decir a la gente, tal y como enseñan en las escuelas de cine, que no miren a la cámara?»
«Una de las primeras y más radicales expresiones de [la modernidad] fue la mirada a la cámara —algo que el cineasta clásico evitó siempre—, como aquella que Jean Seberg dirigía al final de Á bout de souffle, la que ponía en evidencia al espectador, haciendo tambalear en él todas las identificaciones»
La mirada al alma Nos acerca a la película y nos distancia...el soplo de lo real en la ficción...interpela y incomoda al espectador ya sumido en los brazos de la adormidera, cuando estaba a punto de habituarse a la morfinomanía de las delicias del fabricante de sueños...
(The great train robbery 1903)
1 comentario:
te robo! será por poco temps nene...
http://quilombodafazenda.blogspot.com/2009/11/certeau-iii-r32-y-r33.html
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