sábado, 24 de enero de 2009


«Con franqueza, ¿has oído algo más ridículo que decir a la gente, tal y como enseñan en las escuelas de cine, que no miren a la cámara?»

«Una de las primeras y más radicales expresiones de [la modernidad] fue la mirada a la cámara —algo que el cineasta clásico evitó siempre—, como aquella que Jean Seberg dirigía al final de
Á bout de souffle, la que ponía en evidencia al espectador, haciendo tambalear en él todas las identificaciones»


La mirada al alma Nos acerca a la película y nos distancia...el soplo de lo real en la ficción...interpela y incomoda al espectador ya sumido en los brazos de la adormidera, cuando estaba a punto de habituarse a la morfinomanía de las delicias del fabricante de sueños...

(The great train robbery 1903)

1 comentario:

Anónimo dijo...

te robo! será por poco temps nene...

http://quilombodafazenda.blogspot.com/2009/11/certeau-iii-r32-y-r33.html