lunes, 5 de octubre de 2009

La muerte de Benjamina


2 comentarios:

Susana dijo...

Bash, publicas a un ritmo trepidante, difícil de seguir. Pero mantienes ese espíritu animal tan vivo y contagioso. Tigre de Tasmania: no lo había oído nunca. Nunca había visto uno moverse, y menos aún en un espacio que le resulta tan ajeno como el cemento. Nunca había visto el cadáver de ese animal. Pero sé que el título de la entrada anterior, "sensibilidad animal", deberían colgártela a ti.

Gracias por ese espacio... Un abrazo.

Bashevis dijo...

Ojala nadie lo hubiera oído nunca. Me cuesta asimilar las extinciones de especies. Me cuesta sobrellevar que pueda existir un último ejemplar. Me cuesta ser sensible, animalesco, y no caer en la mala uva…

Gracias por...abrazo.