

Uno de los modelos más conocidos es “el servidor de té”. El propietario del karakuri colocaba la taza en una pequeña bandeja que sostenía el “robot” y este se movía en línea recta hacia el invitado. Cuando se levantaba la taza de la bandeja dejaba de avanzar.
Después de tomar el té, cuando el invitado volvía a colocar la taza sobre la bandeja del karakuri, este giraba 180º y volvía hasta el lugar de origen.
5 comentarios:
Son fascinantes. Me encantan los muñecos, los automátas y los muñecos-autómatas. Bash, deberías agregar algún video de obreros en las líneas de producción fordistas y de operadores bursátiles en Wall Street. Tengo dos muñecos a cuerda que quiero mucho: un niño chino en bicicleta con el triste uniforme maoísta y una monja que escupe chispas mientras blande una Biblia y un garrote.
Besos a cuerda.
Una monja que escupe chispas mientras blande una Biblia y un garrote. ¿Jajaja, de donde ha salido tan insigne objeto?
Si, a mí también me encantan los autómatas, como ingenio técnico, por los temores que infundan, por su presencia a lo largo de la historia…
Bash, mi monja es terrorífica. La tengo en la cocina detrás de una pequeña foto grabada en un cristal de Salvador Allende. Allende sonríe y la monja se prepara escupir chispas de color verde fosforescente. La vi dos veces. Se llama Nun-Zilla. La primera vez en un tienda maravillosa de objetos que hay en San Telmo, en Buenos Aires. Y me la traje a casa. La segunda vez fui a dejar unos ejemplares de Andrómeda a la librería Revolution Books, en Nueva York, y me pasé un rato mirando todos los objetitos que tenían. Y ahí estaba ... ¡Nun-Zilla! Sería un buen personaje de película. Besos que echan chispas.
Acá está el gato negro de Poe ... ilustrado por mi querido Beardsley:
http://es.wikipedia.org/wiki/El_gato_negro
Olía que alguno tenía que haber salido de sus manos.
Besos felinescos /fellinescos.
Jajaja, ya he podido ver las fotos de Nun-zilla. Increíble. Muy bonita la ilustración de Beardsley, no podía ser de otro modo.
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